Sabemos que hay consecuencias. Pero proseguimos.

Nos castigamos a si mismo, como esperando respuesta. A quien engañamos más que a nosotros mismos. Mientras cargamos con el tiempo.

Nuestra cruz.

Jugamos y deambulamos por un mundo sin un destino certero. Que será de mi? Quien seré?

Notición, ya eres, somos y lo que importa es quien guardas dentro.

Tu ángel o demonio.

Tu rostro del alma, escudandose tras el antifaz. Quiero ser feliz pero no copero con mi propio ser.

Allá te veré en las montañas de mi cielo.

Sonriendo?

Viviendo?

partiendo…?

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