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julio 2017

Una China en San Carlos 

Un dia cualquiera me llama…  Llego a las seis.  Comienzo a dar vueltas como perro siguiendo su cola en circulos una y otra vez sin darle cuenta que es el mismo. Viene de pasada,  mis cachetitos tiernos, una estrellita achinada sin serlo. 

 Me detengo a pensar como explicarle lo que siento.  Pizza recuerdos y que haras en el castillo.  

Me esfuerzo por hacer click en sus ojos.  Me habla de un tema,  me distraen sus labios, sus dulces ojos,  y su media sonrisa.  

La voy a dejar al aeropuerto del sur.  Los aviones amarillos dan vueltas en el parque.  Que me pasa cuando la veo, no se explicarlo tengo mas preguntas que respuestas. 

 Divagamos con ileana su mama postiza. Hace las gestiones necesarias.  me sonrie y me quedo ido pensando en nada, eulo chico zapote, obladi, oblado, bla bla,  bla. 

Se acerca la hora no se que decir,  mas que se cuide. Regresa en una sola pizza (pieza) ,  me abraza y se diluye en la fila abordando el submarino amarrillo color banana camino a la guinea.  

Como quisiera dejar mi puesto en tierra y navegar con ella.  Compartir aventuras,  descubrir el mundo a cada paso.   

Estare pendiente,  leere los diarios. 

Me levanto al dia siguiente.  aturdido imaginandome como habra dormido en una silla tapizada de cuerina acurrucando a madre leana.  

Me cuenta que fue victima de una lluvia de meteoritos borrachos enojados por la sequia de cantinas.  

Pasa el dia,  recibo transmisiones,  imagenes del malecon atraviesan el espacio exterior.   Llamo desde centro de Mando,  me comenta que visito el castillo,  empuňo la espada,  prendio la mecha al caňon y le grito fuego!  Pasó por la isla indio maiz,  compro un par de palomitas, vio perezosos,  lechugas y tomates.   

Cerro la transmision. 

 Quedo a visperas de la mision solentiname.  

Donde estes,  preparada para un dia lleno de sonrisas.  

Tu fan.

Yu. 

¿Qué hay en escribir?

Los días transcurren como un abrir y cerrar de ojos. Pasan los meses,años, y los cambios no vienen.

Transcurre el tiempo y me doy cuenta que el vacío no sostiene mi aliento.

¿Qué hay en escribir?

Creando oraciones cortas y largas, pintando escenas, circunstancias, transcribiendo imágenes en palabras.

Disolviendo sentimientos en letras que no verán ojos tiernos.

¿Habrá realmente vida detrás del espejo?

 

Retornos sin sentido. 

El mundo en que vivimos.  De palabras entre dichas. De pensamientos censurados.  De manifiestos de papel. Con medias palabras, medios sentimientos,  aferrados a no perder.  Mas se posponen te quiero’s, abrazos, recuerdos. 

Que nos pasa,  en esta sociedad de twitter,  maniaticos al pixel,  al teclado,  al selfitazo.  Aparentando ser sin estar…

Buscando consuelo en sonrisas,  libertad dentro de sus ojos. Esperanzados a vivir como el dragon sin cadenas.  

Circulos de mesas,  retornos sin sentido.  Al mismo punto,  al mismo sitio. 

Palabras escritas,  palabras dichas,  palabras mudas en miradas dulces.  

Sociedad de fotografias digitales,  Sociedad ficticia,  e irreal. Embotellada en bares,  en libres sueňos de bien estar.

yarellano20@gmail.com 

En otra correremos…

Balonrojo

Como expresarte cuando la ves así, sonriendo de frente con esos ojos densos y una sonrisa impecable.

Desplegada al aire como un cartel de bienvenida.  No existen palabras que puedan describirla. Solo siento que se fue otro día de Julio, sin poder completar oraciones, sin decir más que hola que tal y bai.

De nuevo este vacío de vos y el silencio que se repliega en mi interior.

El eco de mea culpa. ¿Qué haces? Dile lo bonita que se ve pintando de rojo el aire.

Saltando de un lado a otro entre la multitud, activa, deslumbrante, en actitud de guerra. Repartiendo ordenes, recostada en la silla, en la mesa y en mis sueños.

Una distorsionada realidad de un domingo de campo. Al que nos volvemos familiar.  Pero distantes.

Te extraño desde el día cero, desde él nos veremos de nuevo. En otra correremos.

¿De qué o de quién? De mí o de ti.

Señito de oraciones cortas, deja una luz tras tus pasos. Un guiño, un señuelo un pedazo de cielo.

Una foto, un retrato o palabras de papel.

Quizás un dibujo de un elefante azul desterrado de un invierno cruel. Con la ilusión en sus ojos, con la migración de valijas desorientadas por tu nombre. Repicando en su cabeza, con cada amanecer, con cada anochecer, con más preguntas que respuestas.

el-elefante-azul-2.jpg

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