¿Yo soy una idea?

¿Qué es una idea?

¿Seré yo una idea?

Bueno,  hola… aquí de nuevo el pájaro de  alas recortadas revuelto en una sopa de letras.

Si las idea no es tangible.
¿Seré invisible ante sus ojos?

Un iris color marrón con tonos verdes,  cambiantes como la  noche,  resplandecientes como una estrella.  Así son de lindos ellos descritos en algunas palabras.

Palabras…

¿Qué son las palabras?
Malditas palabras,  que conjugan la razón con trozos  de alma.

En un mundo que se desvive por las apariencias.

¿A quien le importa las letras? Aparte del quien las escribe.

¿ A donde me llevarán ellas?

¿ Revelan misterios?

¿ Construyen sonrisas?

¿De que me sirven? Si la idea,  se ausenta.  Si sus palabras no veo,  no escucho,  no siento.  Si de sus ojos me pierdo.

La idea,  apareció en una noche acompañada de una sonrisa.  Era de mirada suave,  de labios finos,  una supernova en la tierra.  Rubia como un girasol orientándose a su estrella favorita.

Sabes esa sensación cuando se detiene el tiempo…  Esa era ella.

Temí quemarme,  me acerque de pronto,  tal vez muy pronto,  tal vez muy torpe.  Así soy yo,  ignoro los semáforos en rojo,  pienso que te invitan a aventarte.

La idea me platico de todo,  yo le compartí de más.  Necio ingenuo qué narra su vida en álbumes de recuerdos.

Pensando…

Espérate… ¿ Porque piensas?

La historia es tuya,  de nadie más.

¿Por qué sos así?

¿Así como?

Mi pregunta se estrella en silencios.
Las palabras,  vagas y absurdas.  Que cruzan distancias,  abarcan nociones, discuten teorías.  Rompen la razón en oraciones,  mutilan el corazón,  encierran al yo y lo alejan de ti.

Nadie es  perfecto,  mucho menos yo.

Mis ojos grises y desorientados,  te buscan.  Si sos idea porque no puedo encontrarte en mi.  Tal vez sacudiendo el baúl de  mi cabeza sales volando con tus alas de polvo del cielo.

Pero no es así…

La idea no es  idea.

Existe.

La palabra no es palabra.

Te extraña.

La idea y la palabra no se encuentran.  la palabra camina ciega por los caminos, vacío por dentro, cargando letras que deletrean tu nombre.

La idea se torna en memoria.

¿La idea existe?

La idea no es idea.

Eres tu leyendo esta historia.

Por lo tanto existe.

¿Como saberlo?  Se lo preguntaré un dragón.

Yubran
Junio 2016
yarellano20@gmail.com

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