Montañita del alta mar. Noche de pantallas gigantes, de caras largas.  Farándulas medio extrañas,  ir y venir del comercio sin dueño.  A quien  buscó aquí?
En una canción yo te encuentro  luego en la multitud  te  perdí.  Serán  los golpes  de los ebrios o los recuerdos que deje atrás.  En las  calles,  en las arenas, las  casas,  las esquinas,  los buses todo cambia.  Menos yo.  Mi sombra  me acompaña entre puertas y sonrisas.  A  quien  buscó?  Talvez aquel niño,  lleno de ideas solitario fijando su mirada al mar, esperando  el tumbó verde en el agua deseando  que la ola le regale un sentido de libertad.  Que le pasaron a los castillos a los túneles a los diques y lo demas.  Cuando se volvió  necesaria  ese bendito deseo de ser sin estar.  Distinción  quien pudiera,  estigma  de la sociedad,  estirparte  para siempre para que todos no pudieran fingir  ser algo más.

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