Quien no ha soñado con un complice adicto al vuelo. Uno pone la dinamita y ella detona  el interruptor. 

En estos viajes sin sentido,  en que me convierto en el  yo despreocupado.  Siendo el mismo soñoliente, caminante sin sombra de testigo. 

¿Que buscó? Si no te encuentro…

Otro año al pasado,  de vuelta Mar ausente en mi mar.  Un violinista con sus cuerdas atadas en una lluvia musical. 

Libertad donde te vas? Dando la espalda a todos.  No te culpó,  nadie  supo apreciarte. 

Se aferran al tiempo,  al progreso y a ser esclavos. Por solo un fragmento de tu vivir. 

Siendo a ti al que anhelan,  pero que no pueden seguir. 

Otro año más  y aquí me encuentro entre la brisa y los recuerdos.

Esperando encontrar a la mar tranquila vestida de azul,  con su pelo negro disuelto en la noche y sus ojos ciegos envueltos de luz.

Anuncios