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Somos felices

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En el silencio de tus ojos. 

Estas ahi.  En el silencio de tus ojos.  Sere yo quien nombres…   Te extaňo mi angel de retazos,  mi cumbia sin swing, pero con un wild pitch.  

Tirando dardos al aire,  confabulando negocios de libertad.  Esa que se esconde detras de la puerta. 

 Tu voz solo me dibuja sonrisas en el rostro.  Esa misma sonrisa que busco la tuya con esmero. 

Pensaras que estoy loco, que no soy  tipo normal, que vivo delirirando en medio de un mundo lleno de caos.   Puede ser.  

Vos…puedes escuchar tu nombre cuando te llamo.  Me ves dibujando un texto para vos,  pintando letras en el aire y dejandote seňas por todas partes. 

No… 

Coquito,  este loquito,  pierde las tuercas y el manubrio completo por vos.  acercate y escucha, mira y observa,  dentro de sus ojos puedes ver tu nombre.  

Buenos dias coquito,  que tengas un lindo dia.  

República de Chinandega 

 

Chinandega. Cuando mencionaba esa palabra.  Era sinónimo de un lugar oculto en el mapa, como en el juego edad de imperios.  Pero en nuestro paisito.  Existen muchos así.   Es mas la costumbre de los nicas de arraigarse a los mismos lugares que se olvida nuestro instinto humano por descubrir.   Sitios, culturas y  personas.

Uno de mis compañeros de trabajo es chinandegano,  siempre que viaja dice que va para la república de Chinandega.  Me ha invitado varias veces, pero no tenía reales para la visa.  Según el no es fácil ir a Chinandega.  Pues un chinandegano debe aprobarte la visa.

Fui por trabajo la primera vez,  sin detenerme en lugares.  Recuerdo el calor intenso, aunque fue por momentos porque iba de paso hacia Somotillo y  Cinco Pinos.

En un segundo viaje fui hasta Campuzano.  Allá hay un ojo de agua espectacular. Luchaba con los zancudos y el trabajo que debía terminar.

Sin embargo no fue hasta el año pasado que por  asuntos de trabajo  conocí un poco más. Luego mis amigos corredores nos aventuramos a subir el Volcán San Cristóbal,  luego el Chonco, pero paso y ya no hallaba otra cosa que inventar para volver.

Pero me sentí un poco mas familiar, porque vi todo desde la cima del coloso, desde allá arriba todo parece irreal. Solo quedaba el trato con la gente, sus vivencias, tradiciones y cultura.

Con el pasar del tiempo conocí a una oriunda de allá. Su nombre Carmen CantiCoco Torreto, esto último por su manera audaz de manejar. Ella en poco tiempo me hizo recorrer sin descanso el vecino poblado del viejo, me señalo sus industrias, hablo un poco de su gente. Mientras nos aceecamo a un peculiar restaurante de nombre “Don bigote”. El dueño del lugar  es un personaje culinario por el cual chinandeganos y turistas no dudan en ir hasta allá a degustar un buen asado. Luis trata de manera personal a sus clientes, de momentos irrumpe en la cocina y añade su toque personal a algún platillo. De ahí sales con esa frase que desde nuestra niñez repiten los adultos. Barriga llena corazón contento.

Al día siguiente conocí Corinto,  un puerto sin puerto.  Al menos no para el turista.   Con sus playas laterales y su casas de madera añejadas por el tiempo.  Divagamos en esta ciudad combinada entre vida y sombría calma.  El calor se hacía presente, mas con el solo hecho de sentarse frente al mar, oír las olas reventar contra las rocas, y las aves volar sobre el agua. Me puse a pensar si las aves vuelan en formación militar o los miltares vuelan en formación de aves. El  tiempo pasa y no te das cuenta que el día nos presta unas cuantas horas no más.

Comimos un ceviche, esperando la atención acostumbrada.  Me platico de la historia de Corinto y del espíritu que circundan estas costas.

Partimos un poco cansados de dar vueltas por Chinandega, Corinto y el Viejo.  Nuestro destino era al centro de operaciones de los farallones.  Para recargar baterías. Me dormí sentado esperando que Silvio no Rodríguez llegará.  No llego,  y seguidos por el impulso que mueve montañas llegamos a tapas y surf.  Este último es un Restaurante en una playa llamada Nahualapa.

La costa de este lugar tiene una vista espectacular,  camas  en Quioscos situados en la arena esperando el atardecer.  No lo podía creer que en unos momentos tendría que regresar.

Como olvidar el resumen de ciudad, costas, comidas y vagancias. Todo ello combinado hizo del lugar más caluroso de Nicaragua, una suave brisa de mar.

Agradezco a los amigos Chinandeganos por permitir que la estadía en su República fuera grata y placentera.

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Yubran Arellano H.

Coquito 

Que pasa por tu cabeza.  Te miro porque no puedo ver nada mas y esa sonrisa a medias que cautiva. Me cuesta hablar.  No lo crees,  pues ahí esta.  Mis manos sudan,  mi corazón palpita.  No estoy vivo, estoy muriendo lentamente.

-Es escritor.  Repite. 

– No, no lo soy aňado.

– Si, es escritor. 

Vuelve la mula al trigo.  Que le hacemos.  Ok,  veamos pues te escribiré algo de retazos.

  Tomaré prestado tus ojos para proyectar ideas, tu voz sera el parlante de un me gusta quizás y esos tonos diferentes de labios, los disfrazare con números,  enigmas y códigos.  Usaré tu pelo ralo de recuerdos, y pintaré en tus cachetes el suave rocío del viento.

Agregare una variante,  para agradecer al cocinero.

Pero no vine hasta aquí a comer.  A quien engaňo no soy espía,  mi única guerra esta en mi mente. Siento sus manos cerca de mi,  vuelvo en si.  Lucho con la gripe, me mantengo sin palabras.

Quiero decirte tantas cosas pero solo boludeces salen de mi boca.

  Que hago Dios mío.  Recurro a los astros,  consulto a Andromeda.  La gran oráculo sale con su caminar extraňo. 

-Dile lo que sientes…

-Fácil decirlo.  

Si lo es,  mas mis palabras salen mudas.  Mi mirada se queda en pausa,  y no puedo decir mas que nada.  Le dedico un escrito,  y me agradece el mensaje.  Queda disiparme en el sueňo,  entre nubes y silencios.  Perderme en el aire y desaparecer de nuevo.


Ometepe (Volcán Concepción).

Cuando se traza una meta no hay vuelta atrás,  cuando lo haces en equipo. Es “Do or Die”(Hacerlo o morir inventándolo).

Apenas dormimos unas cuantas horas, nos recuperamos de la mitad de la conquista.  Pero sabíamos que íbamos a algo similar o peor. El Volcán Concepción queda en el lado Norte de la Isla Ometepe.  Tiene varios senderos hacia la cima,  entre ellos el del lado del pueblo de la Concepción. Salimos de  Urbaite, en donde fuimos  alojados en el hogar de la abuela Rosa, una familia singular  sacudiendo cualquier duda salimos en busca de nuestro transporte folclórico amarillo sobre la carretera a Moyogalpa.

Algunos fosforescentes turistas subieron por Los Ramos.  Nosotros guiados por un amigo singular trepa cerros y salido de algunos película del exterminador nos dirigimos hacia el otro extremo. Hicimos parada en el puerto de Moyogalpa.  Para abordar otro transporte hacia la Concha,  mientras guardábamos gallopinto en nuestro tanque y café mata sueños en los sesos.

Llegando al lugar nos recibe el ilustre Alvaro,  a quien conocimos en Chinandega en la cima del Volcán el Chonco.  El nos ayudo durante el viaje y estaba atento de cada paseada de nuestra parte.  Nos presento al guarda parques,  quien al igual que nuestra lobezna amiga era Argeñal de pura cepa.

Nos despedimos y alla fuimos los mismos locos de ayer… Todo parecia facil,  demasiado para ser cierto. Un arbol algo extraňo, parecido al que existe en Asgard da la bienvenida a este reino.  Bancas,  cafetales,  platanales,  y sombra (bendita sombra).

Parece chiche… Pero algo se guarda el concheňo este. Lo presentía desde el primer momento.  ¿Pero que?  Me dice Oconnor que ya llegariamos a un mirador. Mientras se tornaba calla la vegetacion,  el viento soplapa tanto que si me descuidaba se me iba el alma.

Muy lindo este mirador,  pero y la cima…  Este volcancito,  va salir arrecho.  El terreno ahora era totalmente distinto.  Rocas ásperas y afiladas se preparaban a jugar la raspadita con uno.  Trepamos entre entre un sendero marcado ligeramente por pisadas de algún individuo anterior.  Llegamos a una rocas famosa, o así nos dijeron.  Su nombre diente de perro,  temí preguntar porque el nombre. De ahí en adelante era mas empinado,  las piedras era rojas,  y algo inestables.  Las personas que iban delante se esfumaron en una neblina densa,  tragados por la nube ascendieron al mismo cielo…  Ahora sin guía mas que la intuición de tazmania,  íbamos al pasito tum tum,  rezando por no ser aventados por una ventisca o tragados por una chiminea volcánica.  Mas en la densa neblina,  apareció una sombra distante en el horizonte similar a un yeti.  Si hay vida hay camino,  y asi fue encontramos el sendero hacia la cima.  El viento era tal que levantarme y conversar con los demás no parecía buena opción.  Mientras los otros se disponían a hacer selfies y sesiones de fotos con la madre naturaleza, yo sacaba mi preparito de chiverias y me proponía a almorzar.  Andas hambreado, alegaba uno, y como  no había de estarlo…

 

Ometepe (Volcán Maderas)

  • Ometepe es una isla ubicada en el lago de Nicaragua.  A traves de los aňos he venido varias veces. Pero nunca he visto y vivido experiencias de dolor, alegria y familia como en esta semana santa.   
  • Acompaňado de cuatro amigos. Cada quien singular a su manera. Eramos el cientifico Hank Mcoy conocido popularmente como tazmania, Carmen CantiCoco torreto,  John Timon Oconnor, super Verito Leopardo da Silva y mi persona. 
  • Impulsado por un no se que indescriptible asumimos el reto de subir el volcan maderas.  Entramos por Finca magdalena. El sendero era rocoso, con vegetacion abundante,  ramas que nos daban bojazos en la frente,  y lodo,  tanto lodo que parecia que aprendiamos a caminar nuevamente. 
  • Tres veces nos perdimos buscando la cima.  Pasamos los niňos de las nubes,  y varios perros escala volcanes.  Quienes nos llevaron por el buen camino y asi comenzamos decendiendo hacias el crater.  Paso a paso en procesion de alma ciegas por la luz.  Llegamos y en silencio se nos fue descubriendo un paraiso oculto entre las nubes.
  •   La laguna del volcan maderas es un escenario de paz.  En su costa de pasto recien cortado por la mano de Dios,  yacian los locos escalantes con ideas de libertad.  Almorzando conversaciones y relatos de la extraordinaria travesía. Nuestro amigo tazmania se atreve a nadar dentro de sus aguas seguidos por mi y la judoca lobezna da Silva. El fondo esta llega de lodo,  con un metro de agua de fondo.  
  • Apareció el geologo gritando a todo pulmon… ¡Llegue a la cima! 
  • Comenzo el viaje de retorno,  pense que era pan comido… pero que tan equivocado estaba.  Confiado que mis pies coordinaran todos los movimientos necesarios.  Me aventure a agregarle velocidad al descenso.  Piedras, ramas, guindos, lodo y caidas… Una y otra vez caía en el lodazal, emergiendo del baro,  con moretones,  cortes y pijazos. Corriendo a instantes,gateando por momentos. Le mente la madre a las rocas,  y puteada y mini puteada llegue al fin donde todo comenzoó…
  • Finca magdalena. 
  • Los que se encontraban ahi me me observaban asustado.  Pedi cerveza y sus similares.  Como conocia el lugar me dirigi a las duchas. Mientras tanto venian en descenso los demas, yo conversaba  con don Santos quien representa a la cooperativa que administra la Finca. Le comentaba que yo habia venido tiempo atras con el Intur a hacer trabajos de remodelacion. 
  • La amabilidad de la gente de la cooperativa es tal que sin esperarlo me obsequiaron un cafe organico.  Producido en la misma finca.
  • Una de las muchachas descendió por el porvenir y la pasamos trayendo en santa cruz. 
  • Antes de nuestra llegada triunfal,  adolorido,  y como extraňos caminamos por la playa de Santo Domingo. Viendo desde abajo al Volcan,  proyectando en la memoria nuestra heroica gesta. Mientras en el otro extremo de la Isla nos espera bostezando el majestuoso Concepción.
  • Yubran Arellano H

La peregrinación al Volcán el Chonco. (Chinandega) — correpinol

Después de cuatro días de Tierra Caliente. Todo parece caer en el orden natural de las cosas. El sábado 22 de Noviembre, a las 4 de la mañana comenzó la preparación hacia lo inédito. No me imaginaba ni un kilómetro de la ruta. El Chonco parecía el lado oscuro de un mapa de Edad […]

a través de La peregrinación al Volcán el Chonco. (Chinandega) — correpinol

Tiempo

Otro día muere.  Otro amanecer nos espera.  Damos eso por hecho.  ¿Pero hasta donde es seguro?

Si no lo fuera… 

¿Estaríamos contentos con la vida que llevamos? ¿Abrazariamos la noche como un regalo inedito?  Yo no se quien eres,  ni si la magia existe.  Pero me urge levantarme de estas ruinas del tiempo.  Borrar mi epitafio y fortalecer mi credo. Continuar pese a todo,  y cuando llegue aquel día,  correre hacia ella como un loco sin ojos.

  Guiado únicamente por el viento.

yarellano20@gmail.com

Conmemorando la vida como un solo País. Managua, Nicaragua.

Esa libertad con causa…

Últimamente,  no se que decir.  La voz no me ayuda.  Me siento una especie de maquina tratando de saldar su deuda.  Viendo películas para contagiar el espíritu de algún cambio ajeno.  Pero reflexionando sobre los propios.  Se viene el fin de año,  el auto examen.  Siento que he aplazado todas las materias.  Lo he intentado y he dado un buen esfuerzo.  Pero vuelven esas preguntas. ..

¿Por qué Seguimos? ¿ Cual es el propósito de todo? ¿Por qué la gente finge tratarte bien?  ¿Quien es verdaderamente auténtico?  ¿Cual es tu opinión sobre la autenticidad? ¿Por qué asusta la realidad?  Debemos sumergirnos en mundos de alcohol para suavizar sonrisas.

Me gusta escribir,  comparto que desearía publicar mis locuras.  Sin embargo cuando casi veo materializado un propósito de esos me dejó caer.  Percibo que antes nacía porque si.  Se fue la pasión, se acaba la tinta o la visión anarquica de ella.

Tanta gente falsa en el mundo.  Tantas máscaras.  Crees conocer a alguien porque mencionó un dragón,  dibujo unas vigas con enchapes de piedra, rozó unas teclas de algún piano, toco algunas cuerdas con hilos en los dedos,  sono a música con contenido.

Sabes pareció de esa libertad con causa.

Pero no es así.  Todo se repite,  una y otra vez.  Aquel dragón levantando sus escamas para dejarse ver el corazón. ..  Aquella molotov en la carrera mas despiadada.  La única que voló imaginación. .

Al final todo se reduce a máscaras.  Mi yo es una interrogación al aire.  Doy clases por deporte con los lentes oxidados,  el pelo despeinado,  los tenis desamarrados.  Convenciendo al prójimo que no es la nota lo que vale sino lo que sabes al final de la clase.

¿Que diría mi yo de hace diez años?  Pobre tipo se le fundió el coco.
Tal vez… ¿Quien sabe?

A lo mejor no.

Pueden ser que los años que pasan parecen familiares de los otros. ..  Indiferentes al mundo se alejan y aquel deseo de ser feliz se reduce a eso…

Deseo.

A lo mejor ya estoy loco.

yarellano20@gmail.com

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